El Interaccionismo Simbólico.
Se basa la
comprensión de la sociedad en la comunicación, considerando a ésta como
interacción social y como un acto en secuencia, mediante el cual los individuos
se relacionan con otros. Gracias a esto, las personas se humanizan, aprenden,
comprenden y se comportan.
" Es una corriente de pensamiento bautizada así por Herbert Blumer en el año 1938."
Sus
postulados contienen los principios de una nueva filosofía: el pragmatismo; un
nuevo objeto de estudio: la interacción; y una nueva modalidad investigativa:
la metodología cualitativa (por sobre el positivismo imperante en la época. Es
una alternativa al paradigma estructural funcionalista dominante hasta ese
momento).
En este
sentido, se privilegia la acción como interacción comunicativa, como proceso
interpersonal y, al mismo tiempo, autoreflexivo. Por lo tanto, los individuos
actúan de manera consciente e inteligente.
Para el
pragmatismo norteamericano (John Dewey), la realidad se configura dinámicamente
dentro del sujeto a través de su experiencia en el mundo y su relación con la
sociedad. Es así como mente, sujeto y mundo no son realidades estáticas, sino
que procesos que interactúan constituyéndose entre sí.
Por esto, el
Interaccionismo Simbólico se propone estudiar la interacción en el individuo y
en los grupos. Esta explicación se construye desde una perspectiva evolutiva,
es decir, histórica. Hay una génesis que da cuenta del pasaje del organismo
biológico al sujeto social.
Mead sostiene que la sociedad es interacción. El cambio social se funda en la interacción. La sociedad funciona como
un equipo. Cada uno aporta su desarrolla personal para el progreso de la
sociedad. Beneficio comunitario.
De acuerdo con Blumer, que
acuña el término Interaccionismo Simbólico en 1938, sus
principales premisas son:
1.
Las personas actúan sobre los objetos
de su mundo e interactúan con otras personas a partir de los significados que
los objetos y las personas tienen para ellas, es decir, a partir de los
símbolos. El símbolo permite además trascender el ámbito del estímulo sensorial
y de lo inmediato, ampliar la percepción del entorno, incrementar la capacidad
de resolución de problemas y facilitar la imaginación y la fantasía.
2.
Los significados son producto de la
interacción social, principalmente la comunicación, que se convierte en
esencial tanto en la constitución del individuo como en (y debido a) la
producción social de sentido. El signo es el objeto material que desencadena el
significado, y el significado el indicador social que interviene en la
construcción de la conducta.
3.
Las personas seleccionan, organizan,
reproducen y transforman los significados en los procesos interpretativos en
función de sus expectativas y propósitos.
Otras premisas importantes son que la
distinción entre conducta interna y externa presupone que el individuo se
constituye en la interacción social (formación del yo social autoconsciente) y
que no es posible entender el yo sin el otro ni a la inversa y que los grupos y
la sociedad se constituyen sobre la base de las interacciones simbólicas de los
individuos al tiempo que las hacen posibles.
En conclusión, el Interaccionismo
simbólico, partiendo de un método de estudio participante capaz de dar cuenta
del sujeto, concibe lo social como el marco de la interacción simbólica de
individuos y concibe la comunicación como el proceso social por antonomasia a
través del cual se constituyen simultánea y coordinadamente los grupos y los
individuos.
Aspectos teoréticos del interaccionismo simbólico.
En base al aporte de Mead, además de
los conceptos previamente analizados, que dicen relación con la aparición de la
consciencia individual, el interaccionismo simbólico toma posición respecto de
la naturaleza y consecuencias de la
interacción social.
Tradicionalmente la sociología ha
intentado explicar los fenómenos Sociales en términos supraindividuales,
por ejemplo en términos de conflictos de clases, o expresiones culturales o ver
la acción individual como resultado de un sistema normativo general. El
accionar de los individuos se explica a partir de relaciones estructurales, a
partir de posiciones sociales o roles que cumplen en la estructura social. Sin
embargo, para el interaccionismo simbólico la sociedad no está principalmente constituida
por "clases", "sistema normativo" o "posiciones".
Esos conceptos son abstracciones sin sentido en la medida que no pueden ser
conectados directamente a los actos y experiencias de las personas que son las
partes realmente constitutivas de una sociedad.
Los individuos, en esta perspectiva, no
son robots programados por su medio local o dirigidos por sus instintos
biológicos. Son en cambio seres con la capacidad de definir por sí mismos las
situaciones con las que se encuentran y después actuar en función de esas definiciones
de situaciones.
Esto tiene consecuencias metodológicas
inmediatas: no se puede hacer
investigación a nivel macro sino que a nivel micro o básico. El investigador
debe tratar de entender cómo la gente categoriza su contexto social, cómo
piensan y qué criterios tienen para tomar sus decisiones y actuar de una u otra
manera.
Aspectos metodológicos del interaccionismo simbólico.
Para Blumer lo importante no es la
actitud, como tendencia internalizada dentro del actor, sino el proceso de
definición a través del cual el actor le da forma a su acto. De hecho Blumer se
oponía a cualquier teoría psicológica que ignore el proceso mediante el cual el
actor construye significado. Blumer era también opuesto a las perspectivas
sociológistas que ven la conducta individual moldeadas exclusivamente por
fuerzas externas.
Sobre esta base plantea Blumer que la
investigación cualitativa es la única forma real de entender cómo la gente
percibe, entiende e interpreta el mundo. Solamente a través de un estrecho
contacto e interacción directa con la gente, en un contexto de investigación naturalística
y de análisis inductivo, podrá el interaccionista simbólico entender el mundo
simbólico de la gente que está siendo estudiada. La importancia del interaccionismo
simbólico para la investigación cualitativa es su énfasis distintivo sobre la
importancia de símbolos y lo fundamental de los procesos interpretativos
generados en base a interacciones, para entender la conducta humana.
Los métodos del interaccionismo simbólico
también enfatizan la importancia de poner atención a la forma en que
interacciones particulares dan lugar a entendimientos simbólicos.
El interaccionismo simbólico es la
orientación sociológica que a menudo se identifica con la tradición cualitativa.
Se opone diametralmente a la utilización de las ciencias naturales como modelo para
las ciencias sociales. Del mismo modo plantea que es innecesario el que se
formulen hipótesis que antecedan al trabajo de investigación.
El interaccionismo simbólico enfatiza
que la sociedad debe ser estudiada a partir de las perspectivas particulares,
propias de los miembros de la sociedad. La idea es estudiar la vida social así
como sucede, como es concebida por y para los miembros de la sociedad, al mismo
tiempo que se rechaza cualquier intento de forzar el entendimiento de la
realidad social a través del uso de modelos teóricos predeterminados.

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